MOTIVOS PARA LA ACCIÓN

Detenerse un momento, mirar el entorno como si nunca lo hubieses visto, sentir la novedad del primer día, avanzar.
Descubre en cada link tus nuevos motivos para la acción...

Bienvenido (a)

Motiva Acción = motivos para la acción.
EBOOKS GRATUITOS, CLICK ACÁ
¿Ensayos online? ==> MAS PSU

Comparte este Artículo

jueves 24 de noviembre de 2011

MIEDO A GANAR ( NIKEFOBIA )

SALTO


NIKEFOBIA, vaya nombre para un hecho que es más frecuente de lo que quisiéramos, de verdad es así,  es cosa de ver como hay personas que  se trazan un objetivo y por una u otra razón no lo alcanzan, como si fuese un deportista que "casualmente" el día anterior a su gran carrera se lesiona.

¿Pero como es posible que alguien no quiera ganar?
En realidad se trata del temor al triunfo, El miedo al fracaso guía a muchas personas a la inercia – la inhabilidad de tomar decisiones o realizar acciones en el caso de ellos recibir rechazo o negativas.


Volvamos al ejemplo, El lesionarse es una forma de escapar del éxito cuando todas las expectativas están puestas en el deportista. Esta lesión se da por causas psicológicas y no físicas.
Lesionándose se escapa de tanta presión y expectativa y así no queda mal con nadie. Es la excusa perfecta y es real. Es igual que cuando el estrés se incrementa aumentan las  probabilidades de que ocurran enfermedades (se debilita el sistema inmunológico). De igual manera las lesiones tienen su origen en aspectos mentales, lesión real no psicológica, pero se origina por la mente, esto ya ha sido investigado. Es una excelente forma de escapar cuando el atleta siente que no le dejan salidas, ya lo hemos visto, no pocas veces.

Cuando uno se supera a sí mismo está poniendo cada vez el listón más alto y esto implica cambiar. Estos cambios incluyen nuevas cargas, presiones y responsabilidades.
El éxito trae también consigo cambios sociales, en el entorno, con los amigos, incluso con la familia y entrenadores. El éxito implica un nuevo estatus, por lo tanto mayor  responsabilidad y seriedad en el trabajo, lo que ocasiona incremento de estrés para el deportista.
A partir de ese momento la responsabilidad de volver a demostrar que uno es bueno o el mejor hace que el deportista comience a tener más presión, más inseguridad...en definitiva, más miedo. Muchas veces es más fácil permanecer en el mismo nivel para mantener el equilibrio y quedarse en el lugar en que se encuentra para sentirse cómodo considerando que es el lugar que le corresponde, por costumbre. De aquí el dicho de “Más vale malo conocido que bueno por conocer”.
“Nikefobia (succes phobia) significa literalmente miedo a la victoria, fenómeno por el cual el atleta rinde más en entrenamiento que en la competición, falta sistemáticamente a los eventos deportivos más importantes y falla cuando está a punto de conseguir una victoria casi segura.”(Tamorri, 2004).



Esta definición nos indica que el deportista o equipos fallan en los momentos importantes de la actuación, en las situaciones que tienen que demostrar y dar lo mejor de sí, caen, se equivocan, pierden, no rinden adecuadamente o no dan la talla para la situación. Esto sucede desde las etapas formativas, hasta los más altos niveles competitivos.

La diferencia entre el bueno y el mejor está en una buena preparación mental. Aprender a que los pensamientos negativos o los miedos no interfieran en tu actuación deportiva y confíes más en ti mismo es uno de los principales objetivos.



Aunque parezca extraño, la gente le tiene más miedo al éxito que al fracaso.
Ese miedo es el que mantiene a las personas alejadas de sus posibilidades de triunfar sin permitirles avanzar hacia la realización de sus metas.
Si vives la mayor parte de tu vida con miedo, no tendrás éxito: el miedo domina el resto de las  emociones paralizándote por completo.
Por esto, si has encontrado tu nicho y estás seguro de los pasos a seguir, sólo debes enfocar tu mente hacia adelante y concentrar tu esfuerzo.
Sentir miedo a equivocarte es un error: el peor fracaso es no intentarlo.
Confía en tu decisión, cree en tu capacidad, mira hacia adelante, trabaja con orden y…

¡Programa tu mente para ganar!

No es tan difícil, ya lo han hecho los hombres más exitosos.
Realmente la mente humana puede programarse tal como lo hacemos con la computadora.
La forma más simple es mediante la repetición, en voz alta, de pensamientos correctos.
1-      Realiza una lista de pensamientos positivos, que reflejen tus objetivos y te ayuden a mantener una actitud positiva y ganadora
2-      Repítelos en voz alta todos los días, una vez al día como mínimo y dos como máximo; repite una veinte veces tu frase elegida
3-      Elige un momento clave: como durante el baño por la mañana ó mientras te relajas antes de dormir

No olvides que la gente exitosa ha hecho cosas diferentes, haciendo siempre lo mismo nada cambiará…






jueves 1 de septiembre de 2011

Secretos del Éxito en ocho palabras clave



Los Ocho Principios o Secretos del Éxito en ocho palabras clave:
Pasión (tenerla y hacer lo que se haga por amor no por dinero), Elije una pasión y motivado e impulsado por ella genera tu idea de negocio. Lo más importante es recordar cada día que lo haces por amor y no por dinero.

Trabajo (duro, pero divertido),  Nada es fácil, hay que trabajar mucho. Pero al mismo tiempo la satisfacción que generas durante la labor compensará los esfuerzos.
Sobresalir o Mejorar (en algo, a fuerza de practicarlo), Para ser exitoso dedícate a un rubro y vuélvete muy bueno en ello. No es magia: ¡Practica, practica, practica y practica! Y no te olvides de comunicar cuan bueno eres claramente.

Enfocarse (en una cosa, un tema, un proyecto),  Dedica tus esfuerzos a un solo proyecto a la vez. No intentes abarcar dos proyectos a la vez.

Empuje (ejercerlo mentalmente, físicamente),  Presiónate física y mentalmente para cumplir con las tareas. Aclara tus dudas y miedos. Cree en ti mismo.

Servir (a los demás con algo que tenga valor), Crea una oferta de valor y irve a tus clientes. El valor que le pones será detectado por los demás.

Persistir (frente al fracaso, la crítica, el rechazo, los que opinan por opinar, la presión), Es la primera razón del éxito. Persiste a los fracasos, a las críticas, a los rechazos, a los negativos, y a la presión.

Ideas (buscarlas, investigarlas, tenerlas), Escucha, observa, se curioso y haz preguntas, resuelve problemas, amplia tu red de contactos y rodéate de talentos.
TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) es una conferencia anual que define su misión como "ideas que vale la pena difundir" ("ideas worth spreading"). Las charlas, también llamadas TED Talks, cubren un amplio espectro de temas que incluyen ciencias, arte y diseño, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología y desarrollo, y entretenimiento. Los conferencistas han incluído a personas como el ex-Presidente de los Estados Unidos Bill Clinton, los laureados con el Premio Nobel James D. Watson, Murray Gell-Mann, y Al Gore, el co-fundador de Microsoft, Bill Gates, los co-fundadores de Google Sergey Brin y Larry Page, y Billy Graham.
La conferencia TED fue fundada por Richard Saul Wurman y Harry Marks en 1984, y se lleva a cabo anualmente desde 1990. Después de la conferencia de 2002, Wurman cedió los derechos de la conferencia a Chris Anderson, quien es ahora el anfitrión de la misma. La conferencia es propiedad de The Sapling Foundation, fundación sin ánimo de lucro de Anderson, dedicada a "potenciar el poder de las ideas para cambiar el mundo".

miércoles 27 de julio de 2011

Descubre el principio 90/10



Descubre el principio 90/10

Cambiará tu vida (al menos la forma en como reaccionas a situaciones)

¿Cuál es este principio? El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el 90% de la vida está relacionado por lo forma en como reaccionas.
¿Qué quiere decir esto? Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede.
No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico.

No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%.

¿Cómo?...Con tu reacción.

Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar como reaccionas.
Usemos un ejemplo.
Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción. Tu maldices.
Regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y estar lista para la escuela. Ella pierde el autobús.
Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tu te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas 40 millas por hora en una velocidad máxima de 30 millas por hora.
Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por $60.00, llegas a la escuela. Tu hija corre a la escuela sin decirte adios. Después de llegar  la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa.
Cuando llega a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.
¿Porqué? Debido a como reaccionaste en la mañana.
¿Porqué tuviste un mal día?
a) ¿el café lo causó?
b) ¿tu hija lo causó?
c) ¿el policia lo causó?
d) ¿tú lo causaste?
La respuesta es la “d”
Tú no tenias control sobre lo que pasó con el café. La forma en como reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.

Te presento lo que debió haber sucedido.

El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices, “esta bíen cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de agarrar una camisa nueva y tu maletin, regresas abajo y miras a través de la ventana y vez a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adios con la mano.

¿Notas la diferencia?
Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente.

¿Por qué?
Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.
Aquí están algunas formas de aplicar el principio 90/10. Si alguien te dice algo negativo acerca de ti. No lo tomes muy apecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten.
Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podria resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.
¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico? ¿pierdes tu caracter? ¿golpeas sobre el volante? (a un amigo mio se le desprendió el volante) ¿maldices? ¿te sube la presión? ¿A quien le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo? ¿por qué dejar que los carros te aruinen el viaje?

Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

Tú has dicho que perdiste el empleo. ¿Porque perder el sueño y ponerte enojado? No funcionara. Usa la enegía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.
El avión está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. Por que manifestar frustración con el encargado de la aerolínea? Ella no tiene control de lo que está pasando.
Usa tu tiempo para estudiar, conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse? Eso hará que las cosas se pongan peor.
Ahora ya conoces el principio 90/10. Aplícalo y quedarás maravillado con los resultados. No perderás nada si lo intentas. El principio 90/10 es increíble. Muy pocos lo conocen y aplican este principio.
¿El resultado?
Millones de gente están sufriendo de un estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el principio 90/10.
¡Puede cambiar tu vida!
Disfruta...


viernes 22 de julio de 2011

EL LADRÓN DE SUEÑOS

Comparto con ustedes esta historia que llegó a mi correo:


EL LADRON DE SUEÑOS...

Ante un grupo de niños un hombre narró la siguiente historia:
Había una vez un muchacho quien era hijo de un entrenador de caballos.  El padre del muchacho era pobre y contaba con apenas unos pocos recursos para mantener a su familia  y mandar al muchacho a la escuela.

Una mañana en la escuela, estando el muchacho en la clase,  el profesor le pidió a los alumnos que escribieran la meta que quisieran alcanzar para cuando fueran adultos.
El joven escribió una composición de siete páginas esa noche en la que describía su meta.
Escribió su sueño con mucho detalle y hasta dibujó un plano de todo el proyecto: el rancho, las pesebreras, la ganadería, el terreno y la casa en la que quería vivir;  en fin, puso todo su corazón en el proyecto y al día siguiente lo entregó al profesor.
Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado, y con una nota que decía:  "venga a verme después de clases". El chico del sueño fue a ver a su profesor y le preguntó ¿por qué me reprobó? El profesor le dijo: "es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes recursos; vienes de una familia pobre.
Para tener lo que quieres hacen falta muchas cosas y además mucho dinero.
Tienes que comprar el terreno, pagar por la cría original y después tendrás muchos gastos de mantenimiento.  No podrías hacerlo de ninguna manera.
A continuación el profesor agregó: si vuelves a hacer el trabajo con objetivos más realistas, reconsideraré tu nota".

El chico volvió a su casa y pensó mucho. También le preguntó a su padre qué debía hacer.

Éste le respondió: "mira hijo, tienes que decidir por ti mismo; de todos modos, creo que es una decisión importante para ti, ¿cierto?"
Finalmente después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo, sin hacer cambio alguno.

Le dijo al profesor: "usted puede quedarse con mi mala nota, yo me quedaré con mi sueño".
Al concluir el hombre miró a los niños y les dijo:  "les cuento esta historia porque es mi historia.
Aquí estamos en medio de la casa de mis sueños, dentro del rancho que me propuse conseguir  por que esa era la meta de mi vida. Aún conservo aquella tarea del colegio enmarcada sobre la chimenea".

Luego agregó: "lo mejor de la historia es que hace dos años, ese mismo profesor trajo a treinta chicos a visitar mi rancho. Y al irse el profesor me dijo:  “mira, ahora puedo decírtelo. Cuando era tu profesor, era una especie de ladrón de sueños. Durante esos años, le robé un montón de sueños a los niños. Por suerte tuviste la suficiente fortaleza para no abandonar el tuyo. “

No dejemos que nadie nos robe nuestros sueños.

Autor Desconocido

lunes 2 de mayo de 2011

Querido Basketball:


Jordan en 1985


Querido Basketball:

Han pasado casi 28 años desde el primer día que nos conocimos. 28 años desde que te vi en el fondo de nuestro garage. 28 años desde que mis padres nos presentaron.

Si alguien me hubiese dicho lo que seria de nosotros, no le hubiese creído. Yo solamente aprendí tu nombre.

Luego comencé a verte alrededor del barrio y te vi en televisión. Yo solía verte con muchachos en la cancha. Pero cuando mi hermano mayor comenzó a prestarte más atención, comencé a fascinarme. Tal vez eras diferente.

Nosotros nos divertimos algunas veces. Cuanto más te conocía, más me gustabas. Y como cosas de la vida, cuanto finalmente me interese en vos, cuando finalmente estaba preparado para que se vuelva algo serio, tú me dejaste afuera. Me dijiste que no era lo suficientemente bueno.

Yo estaba shockeado. Estaba herido. Creo que hasta lloré.

Luego te deseé mucho más que antes. Por lo tanto practique. Me exigí. Trabajé en mi juego. Pases. Pique. Tiro. Pensamiento. Corrí. Hice sentadillas. Hice flexiones de brazo. Hice abdominales. Levanté pesas. Te estudié. Yo comencé a enamorarme y tú lo notaste. Al menos eso es lo que el entrenador Smith dijo.

Al comienzo yo no estaba seguro de lo que estaba pasando exactamente. Pero ahora lo sé. El entrenador Smith me estaba enseñando cómo amarte, cómo escucharte, cómo entenderte, cómo respetarte y cómo apreciarte. Luego sucedió. Aquella noche, en el superdomo de Louisiana, en los segundos finales de la final del campeonato contra Georgetown, me encontraste en la esquina y bailamos.

Desde entonces te convertiste en mucho más que solo una pelota para mí. Te convertiste en más que una cancha. Más que un simple aro. Más que en un par de zapatillas. Mucho más que un simple juego.

En algunos aspectos, te convertiste en mi vida. Mi pasión. Mi motivación. Mi inspiración.

Sos mi fan más grande y mi más duro crítico. Mi mejor amigo y mi aliado más fuerte. Mi profesor más desafiante y mi estudiante más cariñoso. Sos mi esencial compañero de equipo y mi competidor más feroz. Vos sos mi pasaporte por el mundo y mi visa en los corazones de millones.

Tanto ha cambiado desde el primer día que nos conocimos, y cuánto tengo que agradecerte. Así que si nunca me escuchaste decirlo antes, déjame decirlo ahora para que el mundo lo escuche. Gracias. Gracias, Basketball. Gracias por todo.

Gracias por todos los jugadores que llegaron antes que yo. Gracias por todos los jugadores que fueron a batalla conmigo. Gracias por los campeonatos y los anillos. Gracias por los Juegos de las Estrellas y por los Playoffs. Gracias por los últimos tiros rompiendo la chicharra, las duras faltas, las victorias y las derrotas. Gracias por hacerme ganar mi cuidado. Gracias por el #23. Gracias por Carolina del Norte y por Chicago. Gracias por el sobrenombre. Gracias por los movimientos y los tiempos pasados. Gracias por la conquista del Slam Dunk. Gracias por la voluntad y la determinación, el corazón y el alma, el orgullo y el coraje. Gracias por los espíritus competitivos y las competiciones que enfrenté. Gracias por las fallas y las contrariedades, las bendiciones y los aplausos. Gracias por la escuadra. Gracias por el baseball y los Barons. Gracias por perdonarme. Gracias por los asistentes, los entrenadores, y los terapeutas físicos. Gracias por los publicadores, los referís, los escritores, los reporteros, por las radiodifusoras y las estaciones de radio. Gracias por los Pistons y los Lakers, los Cavs y los Knicks, los Sixers y los Celtics. Gracias por Phoenix, Portland, Seattle y Utah. Gracias por los Wizards. Gracias por los creyentes y los dudosos. Gracias por el entrenados Smith, Loughery, Albeck, Collins y Jackson. Gracias por la educación y la experiencia. Gracias por enseñarme el juego por detrás, por debajo, por dentro, por encima y por alrededor...... el juego juego. Gracias por todos los fans que alguna vez hallan dicho mi nombre, unidos sus manos por mi y mis compañeros de equipo, que me hallan chocado los cinco o me hallan dado palmadas en la espalda. Gracias por todo lo que le diste a mi familia. Gracias por la luna y las estrellas, y por último pero no por menor, gracias por Bugs y los marcianos.

Yo sé que no soy el único que te ama. Yo sé que obtuviste amor mucho antes que yo y que tendrás mucho más. Pero también se que lo que nosotros tuvimos fue único. Especial. Por lo tanto como nuestras relaciones cambiarán, como sucede con todas las relaciones, una cosa es segura.

Te amo, Basketball. Amo todo lo que se relacione a vos y siempre lo haré. Mis días de juego en la NBA terminaron definitivamente, pero nuestra relación nunca acabará.

Con amor y respeto,
Michael Jordan


VERSIÓN ORIGINAL:

Dear Basketball,

It's been almost 28 years since the first day we met. 28 years since I saw you in the back of our garage. 28 years since my parents introduced us.

If someone would have told me then, what would become of us, I'm not sure I would have believed them. I barely remembered your name.

Then I started seeing you around the neighborhood and watching you on television. I used to see you with guys down at the playground. But when my older brother started paying more attention to you, I started to wonder. Maybe you were different.

We hung out a few times. The more I got to know you, the more I liked you. And as life would have it, when I finally got really interested in you, when I was finally ready to get serious, you left me off the varsity. You told me I wasn't good enough.

I was crushed. I was hurt. I think I even cried.

Then I wanted you more than ever. So I practiced. I hustled. I worked on my game. Passing. Dribbling. Shooting. Thinking. I ran. I did sit-ups. I did push-ups. I did pull-ups. I lifted weights. I studied you. I began to fall in love and you noticed. At least that's what Coach Smith said.

At the time, I wasn't sure exactly what was going on. But now I know. Coach Smith was teaching me how to love you, how to listen to you, how to understand you, how to respect you and how to appreciate you. Then it happened. That night, at the Louisiana Superdome in the final seconds of the championship game against Georgetown, you found me in the corner and we danced.

Since then, you've become much more than just a ball to me. You've become more than just a court. More than just a hoop. More than just a pair of sneakers. More than just a game.

In some respects, you've become my life. My passion. My motivation. My inspiration.

You've my biggest fan and my harshest critic. You're my dearest friend and my strongest ally. You're my most challenging teacher and my most endearing student. You're my ultimate teammate and my toughest competitor. You're my passport around the world and my visa into the hearts of millions.

So much has changed since the first day we met, and to a large degree, I have you to thank. So if you haven't heard me say it before, let me say it now for the world to hear. Thank you. Thank you, Basketball. Thank you for everything.

Thank you for all the players who came before me. Thank you for all the players who went into battle with me. Thank you for the championships and the rings. Thank you for the All-Star Games and the Playoffs. Thank you for the last shots, the buzzer-beaters, the hard fouls, the victories and the defeats. Thank you for making me earn my keep. Thank you for #23. Thank you for North Carolina and Chicago. Thank you for the air and the nickname. Thank you for the moves and the hang time. Thank you for the Slam-Dunk Contest. Thank you for the will and the determination, the heart and the soul, the pride and the courage. Thank you for the competitive spirits and the competition to challenge it. Thank you for the failures and the setbacks, the blessings and the applause. Thank you for the triangle. Thank you for baseball and the Barons. Thank you for forgiving me. Thank you for the assistant coaches, the trainers, and the physical therapists. Thank you for the announcers, the refs, the writers, the reporters, the broadcasters and the radio stations. Thank you for the Pistons and the Lakers, the Cavs and the Knicks, the Sixers and the Celtics. Thank you for Phoenix, Portland, Seattle and Utah. Thank you for the Wizards. Thank you for the believers and the doubters. Thank you for Coach Smith, Coach Loughery, Coach Albeck, Coach Collins and Coach Jackson. Thank you for the education and the experience. Thank you for teaching me the game behind, beneath, within, above and around the game…the game game. Thank you for every fan who has ever called my name, put their hands together for me and my teammates, slapped me five or patted me on the back. Thank you for everything you've given my family. Thank you for the moon and the stars, and last but not least, thank you for Bugs and Mars.

I know I'm not the only one who loves you. I know you have loved many before me and will love many after me. But, I also know what we had was unique. It was special. So as our relationship changes yet again, as all relationships do, one thing is for sure.

I love you, Basketball. I love everything about you and I always will. My playing days in the NBA are definitely over, but our relationship will never end.

Much Love and Respect,
Michael Jordan


Darse cuenta es el primer paso

“Quien quiere hacer algo encuentra un modo, quien no quiere hacerlo encuentra una excusa”

Gana con tu tiempo en internet