Afila tu hacha |
Pero al final del día lo increíble es que no había cortado ni siquiera la mitad de los árboles que había cortado el otro leñador. ¿Pero cómo, si tu te detuviste muchas veces?. Era cierto,el segundo leñador, paraba continuamente para descansar unos minutos y se sentaba bajo la sombra de un árbol.
El primer leñador no comprendía como él, trabajando sin parar durante toda la jornada, cortaba menos árboles que el otro leñador.
La clave de esta historia es que el segundo leñador, mientras descansaba; ¡Afilaba su hacha!
Esta imagen es muy importante, muchas veces se busca trabajar duramente pero no se obtienen buenos resultados. Es mejor detenerse por un instante y meditar en un buen método para lograr mejores objetivos en la vida,si es necesario prepararse, capacitarse, buscar nuevas herramientas, ¿hay que hacerlo!.
Así, al final del día, nos evitaremos un mal rato, un mal resultado, y por sobre todo nos evitaremos frustraciones innecesarias. Estas frustraciones muchas veces impelen a algunos a querer abandonar sus proyectos, que lo único que necesitan es detenerse por un momento y buscar una solución adecuada.
Por eso, en referencia al segundo leñador, debemos también nosotros afilar el hacha. Tener objetivos claros, bien definidos, y el resultado será exitoso y traerá gozo a tu vida.